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Soberana Plus en prestigiosa revista The Lancet Regional Health-Americas: “Hay ciencia verdadera e irrefutable en esta vacuna”

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Soberana 02. Foto: Irene Pérez / Cubadebate.

Una dosis única de la vacuna FINLAY-FR-1A aumenta la respuesta neutralizante en convalecientes de COVID-19, y tiene un excelente perfil de seguridad. Así se lee en el título del artículo que en días recientes apareciera publicado en la prestigiosa revista internacional The Lancet Regional Health-Americas, de la serie Lancet, y cuya protagonista es la vacuna cubana Soberana Plus.

Para el doctor Rolando Ochoa Azze, investigador y profesor titular del Instituto Finlay de Vacunas (IFV) —centro promotor del inmunógeno— y uno de los autores principales del texto, “la publicación en esta revista de alto impacto y revisión por pares (peer review) avala los resultados de Soberana Plus, en especial su rol en la prevención de reinfecciones por nuevas variantes del SARS-CoV-2, como la delta, en personas convalecientes”, afirmó.

También, y no menos significativo, su potencial como dosis de refuerzo para otras vacunas, independientemente de la plataforma tecnológica en la que se hayan desarrollado. “Quedó claro su seguridad e inmunogenicidad en el ámbito internacional”, sostuvo el profesor.

Esta es la primera publicación de un ensayo clínico diseñado específicamente para estudiar el impacto de una vacuna en personas que ya padecieron COVID-19 y están en riesgo de reinfección. Los autores, apunta el resumen que sobre el artículo publica el IFV en su sitio web, partieron de la hipótesis de que una dosis única de la vacuna podría ser un refuerzo protector para personas con inmunidad pre-existente al SARS-CoV-2.

Dagmar García Rivera, directora de Investigaciones del IFV y una de las autoras, explicó a Cubadebate que no solo es el primer artículo de Soberana Plus, el primero sobre un ensayo clínico de esta naturaleza, sino además “una evidencia de la intención de los científicos cubanos de publicar los resultados de los ensayos clínicos en revistas arbitradas y con la revisión por pares, y en revistas de alto prestigio internacional”.

“El artículo resume la seguridad al usar una única dosis de Soberana Plus en individuos convalecientes de covid-19. No se reportaron en este ensayo eventos adversos graves, la mayoría fueron leves. El más común fue el dolor local, que se reportó en el 10% de los sujetos. Y lo más importante, se demostró que la vacunación de estos individuos, convalecientes de una enfermedad tan nueva como es la COVID-19, es segura”, insistió la científica.

Pero, apuntó, “el hallazgo más novedoso es, sin duda, los resultados de respuesta inmune que logramos demostrar, los cuales se inducen con una sola dosis de vacuna”.

García Rivera comentó que el ensayo clínico fase I con Soberana Plus comenzó en enero de 2021, en el Instituto Nacional de Hematología e Inmunología. “No estaba claro en enero cuando iniciamos esta investigación, cuál iba a ser la estrategia de vacunación de los convalecientes, si llevaban esquema completo; después comenzaron a aparecer las evidencias de que con una sola dosis de las propias vacunas que se estaban usando para las personas que no se habían enfermado, podría ser suficiente para protegerlos”.

Realmente la estrategia de nosotros con Soberana Plus siempre fue desde el principio reforzar la inmunidad en individuos expuestos previamente al virus o a otras vacunas contra covid-19, como es el caso del uso de Soberana Plus en el esquema heterólogo de Soberana 02, señaló la investigadora.

“Los resultados fueron muy positivos, en tanto se logró un incremento significativo de la respuesta de anticuerpos neutralizantes después de la vacunación, respecto a los niveles de anticuerpos naturales que tenían los individuos después de la infección. Eso es trascendental, de cara a evitar la reinfección del convaleciente. O sea, el objetivo es potenciar la inmunidad en estos individuos para que queden mejor preparados inmunológicamente de lo que quedan como consecuencia de la infección natural, para enfrentar toda la situación epidemiológica relacionada con las nuevas variantes que circulan , como delta, de mayor transmisibilidad”, remarcó García Rivera.

De acuerdo con el doctor Ochoa, los investigadores pudieron observar “que las células de memoria presentes en pacientes convalecientes de COVID-19 facilitan la rápida respuesta a una dosis de la vacuna. Podemos prever que esta vacuna puede no sólo aumentar la inmunidad de convalecientes, también ser un refuerzo eficaz para personas inmunizadas con otras vacunas”, ratificó.

El ensayo clínico Fase I, abierto, incluyó 30 hombres y mujeres en edades desde 22 hasta 57 años, convalecientes de COVID-19, que habían sido diagnosticados como leves, y asintomáticos o subclínicos. Los participantes se incorporaron al estudio como promedio ocho meses después del alta hospitalaria o del diagnóstico serológico de infección por SARS-CoV-2. En este primer estudio se excluyeron los casos moderados y graves, pero se incluyeron casos con enfermedades crónicas compensadas, apuntaron los investigadores.

Además de su seguridad y tolerancia, los resultados más notables dieron cuenta de la fuerte respuesta inmune desarrollada, lo que también fue confirmado en un ensayo Fase II con un mayor número de participantes. La vacuna produjo un gran aumento en los niveles de anticuerpos el día 28 post-vacunación con valores medios 21 veces superiores que los niveles pre-vacunación de los sujetos estudiados.

Explicó la doctora Dagmar García que ya se concluyó el ensayo clínico Fase II en convalecientes, se entregó el informe final a la autoridad reguladora, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos, y se realizó la solicitud de uso de emergencia para Soberana Plus en convalecientes. El próximo paso es publicar los resultaos del ensayo clínico fase II, dijo.

Justamente, los resultados del ensayo clínico fase I y de la etapa IIA fueron tenidos en cuenta para que el Cecmed autorizara el pasado mes de junio, una intervención en los trabajadores de la salud convalecientes de covid-19, que cursaron la enfermedad de modo leve o moderado. El estudio siguió las mismas premisas y criterios de los ensayos clínicos, excepto que no hubo grupo placebo, sino que el grupo control serían los trabajadores de la salud convalecientes que no se podían vacunar. Se espera que esta investigación contribuya a avalar la aplicación del inmunógeno a los convalecientes del país.

Resultados científicos contundentes

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Vacunación contra la covid-19 en Cuba. Foto: Irene Pérez / Cubadebate.

El artículo que publicó The Lancet Regional Health-Americas fue enviado a esta revista el 29 de junio de 2021. Sin embargo, precisa García Rivera anteriormente había sido enviado a The Lancet Infectious diseases, “de donde fue reorientado según nos comunicaron sus editores, hacia esta revista regional de las Américas, porque tenían muchos artículos por publicar”.

“Los referees de la revista y los editores consideraron desde un principio muy interesante el artículo. Recibimos el arbitraje de cinco revisores de The Lancet, los cuales hicieron más de 70 preguntas y recomendaciones o inquietudes, a las cuales debimos dar respuesta”, apuntó la investigadora.

“Fue publicado el 2 de septiembre. En cualquier variante estamos hablando que los plazos de publicación de los artículos en las revistas indexadas son un proceso que demora tres o cuatro meses como norma; por tanto a veces se pierde la inmediatez desde que sale el resultado científico, lo informamos en los diferentes medios de comunicación, hasta que sale publicado en las revistas”, agregó.

El doctor Arturo Chan Monteagudo, especialista de I y II grado en Inmunología, investigador principal del ensayo clínico Fase I de Soberana Plus en convalecientes y uno de los autores del texto, precisó que “en el mundo de la ciencia las investigaciones que no se publican en una revista arbitrada por pares no se aceptan como válidos”.

“Los organismos reguladores pueden aprobar un medicamento basándose en las evidencias que se le entregan, pero para darle credibilidad mundial al nuevo producto hay que publicar los resultados de los ensayos clínicos. La serie de revistas The Lancet siguen un proceso editorial muy riguroso por ser de alto nivel internacional”, sostuvo.

A su juicio, “que los resultados del ensayo clínico Fase I con Soberana Plus en convalecientes de COVID-19 se hayan presentado al mundo en esas páginas, es una prueba de que hay ciencia verdadera e irrefutable en esta vacuna”.

Una premisa que ya conocíamos, pero que ahora el mundo puede también leer y festejar.

Puede consultar el artículo aquí:

A single dose of SARS-CoV-2 FINLAY-FR-1A vaccine enhances neutralization response in COVID-19 convalescents, with a very good safety profile: An open-label phase 1 clinical trial

Preguntas Frecuentes

Estas son algunas de las interrogantes más frecuentes sobre las vacunas cubanas. Intentamos aclarar sus dudas, si tiene otra inquietud déjenos su comentario.

Preguntas frecuentes
¿Cuáles han sido los principales eventos adversos de las vacunas cubanas?
Las vacunas cubanas están basadas en la plataforma de obtención de proteínas recombinantes, ampliamente conocida por su seguridad. Los inmunógenos vacunales que se obtienen por esta vía se caracterizan por su seguridad, baja reactogenicidad e inducción de una respuesta inmune potente. Con ninguna de las tres vacunas cubanas —Abdala, SOBERANA®02, SOBERANA®Plus— ni con los candidatos vacunales SOBERANA®01 y Mambisa, se han reportado eventos adversos graves relacionados con la vacunación. Los eventos adversos más frecuentes son leves, locales y de corta duración, fundamentalmente dolor en el sitio de la inyección, cefalea y somnolencia.
¿Pueden contagiarse con el SARS-CoV-2 los individuos que ya se han inmunizado?
Sí, ello puede suceder. No son pocas las personas que reiteran esta interrogante y comentan incluso sobre ejemplos de familiares y conocidos que “habían recibido la vacuna y sin embargo resultaron positivos a la COVID-19”. Para intentar responder esta inquietud, el primer paso es tener claridad sobre qué significa realmente estar vacunado, y en segundo lugar comprender cuál es hasta el momento la función de las vacunas anticovid existentes. ¿A qué nos referimos cuando decimos que un individuo está vacunado? Lo primero es entender que el hecho de recibir una única dosis de vacuna no hace que estemos inmunizados, por lo que la idea de sentirnos protegidos sin haber completado el esquema de inmunización diseñado para cada vacuna está lejos de ayudarnos a la tan necesaria percepción de riesgo. Por ejemplo, tanto para la vacuna Abdala, como para la vacuna SOBERANA®02 en su esquema heterólogo junto a SOBERANA®Plus, un sujeto estará mejor inmunizado cuando reciba las tres dosis de la vacuna. En el caso de Abdala, es un esquema de aplicaciones separadas por 14 días que muestra una eficacia superior al 90% (0, 14, 28 días); mientras que para SOBERANA®02, se aplican dos dosis de este inmunógeno (con las cuales su eficacia supera el 60%) más una de refuerzo de SOBERANA®Plus, con la que la eficacia sube a más del 90%, a intervalo de 28 días. (0, 28, 56 días). Después de aplicada la tercera dosis la respuesta inmune se incrementa considerablemente, es decir aumenta a niveles deseados, en términos de anticuerpos neutralizantes del virus. En otras palabras, para que una persona esté en mejores condiciones frente a la exposición al virus SARS-CoV-2, necesita que esa respuesta inmune ocurra y se desarrolle, y para ello se necesitan dos condiciones mínimo: que el individuo haya completado el esquema de inmunización y que haya transcurrido un tiempo no menor a los 14 días después de hacerlo. En ambas vacunas (Abdala y SOBERANA®) luego de 14 días de administrada la última dosis, se obtuvieron los mayores porcentajes de eficacia. De hecho, lo que podemos esperar de las vacunas está estrechamente relacionado con este último aspecto, y es que la eficacia vacunal está dada por la proporción en que el inmunógeno reduce la probabilidad de que la persona enferme de COVID-19, es decir, desarrolle síntomas clínicos de la enfermedad. Puede estar cursando la covid de manera asintomática o incluso resultar ser PCR positivo. La eficacia entonces, se expresa en la manera en que la inmunización evita que una persona infectada enferme y transite a formas graves o críticas de la enfermedad, o incluso a la muerte. Tanto para Abdala como para SOBERANA®02, la variable principal del estudio en sus ensayos fase III, es la eficacia contra la enfermedad sintomática, que resultó ser de 92.28% y 92.4%, respectivamente. Asimismo, ambos productos en su fase III de ensayos clínicos encontraron que la eficacia en la prevención de la muerte y la enfermedad sistémica severa fue significativamente mayor; alcanzándose un 100% de prevención para los dos inmunógenos. No se reportó ningún fallecimiento en el grupo estudio vacunado. Una vacuna es más efectiva, o está más cerca de la eficacia alcanzada en un ensayo clínico, mientras mejor sea el proceso y el programa de inmunización, y ello implica en primer lugar autocuidado y adherencia al esquema de aplicación del producto. ¿Qué otros factores pueden incidir en que aún luego de la vacunación, un número de personas pueda contagiarse con el coronavirus? La respuesta individual de las personas a la vacuna es diferente y no depende solamente de que esta sea buena en términos generales, ni de que genere un estímulo del sistema inmune, porque la respuesta inmune de cada individuo depende de su edad y de sus comorbilidades, por ejemplo. Asimismo, aun estando vacunados, es más probable que aquellas personas con mayor nivel de exposición al riesgo se infecten con mayor frecuencia, si bien estarían igualmente protegidos contra la enfermedad grave y la muerte. Por ejemplo, no están expuestos al mismo riesgo los trabajadores de la Salud que laboran diariamente con personas enfermas —incluso pueden atender a personas infectadas por diferentes variantes del virus—, a quienes están en sus casas, recibiendo solo la influencia de sus familiares. En las epidemias, para evitar las grandes crisis sanitarias, es muy importante evitar los eventos de superdispersión, o sea, aquellos que se producen en lugares donde pueden contagiarse gran cantidad de personas. Cuando las personas se exponen en sitios de gran concentración de población, el riesgo de contagiarse es mayor, sobre todo en un ambiente de cocirculación de varias variantes del virus. Para lograr un real impacto sobre la infección hay que incrementar significativamente las coberturas vacunales; es decir, se necesita un porcentaje grande de población protegida que permita reducir la circulación viral y evitar la infección. Por eso no es extraño que personas vacunadas puedan infectarse. En este minuto, lo importante con las vacunas es evitar que transiten a formas graves o severas de la enfermedad. Por otra parte, existen nuevas variantes del virus que pueden escapar al efecto de las vacunas, como la beta (notificada por primera vez en Sudáfrica) y la más reciente variante, ómicron; incluso aunque las personas hayan recibido su dosis de refuerzo. Si el organismo no tiene elevados títulos de anticuerpos neutralizantes —que pueden estar mediados por su respuesta individual— entonces puede la persona infectarse. Por ejemplo, hay una reducción de la respuesta inmune en las personas de mayor edad o en aquellos que tienen algunas comorbilidades, y esto no solo ocurre con las vacunas contra la covid, sino en todas, porque siempre hay personas que son “no respondedores”. A pesar de estar vacunado un individuo puede infectarse con la variante original del virus y con mayor probabilidad con las variantes mutadas del virus que vinieron después, pues la respuesta de las vacunas es menos específica. Sin embargo, se ha demostrado que los anticuerpos neutralizantes cuando están en niveles elevados pueden también neutralizar al virus mutado. En estos momentos, la vacuna contra la covid añade valor al efecto de las medidas sanitarias que se ejecutan—nasobuco, distanciamiento e higiene—, por eso la población debe entender la necesidad de protegerse hasta tanto se haya vacunado un nivel significativo de población que posibilite impactar sobre la circulación del virus”. La cuestión fundamental es que si usted es de las personas que ya se ha vacunado, no se confíe y ayude a su sistema inmune cumpliendo con las medidas establecidas. En términos sencillos dele tiempo para responder.
¿Es posible combinar las vacunas cubanas entre sí?
Los inmunógenos cubanos están desarrollados sobre la plataforma de vacunas de subunidades y se basan en la proteína RBD producida en levaduras (Abdala) y células de mamífero (SOBERANA®) respectivamente. Ello les ofrece ventajas respecto a su seguridad. Está demostrado a nivel internacional que la combinación de vacunas heterólogas eleva la respuesta inmune. El hecho de que Cuba disponga de cinco compuestos vacunales contra la covid basados en proteínas, le permite tener ventajas en términos de inmunogenicidad cuando se combinen las vacunas para el refuerzo. De hecho, uno de los esquemas de inmunización ampliamente utilizados en el país, y particularmente en población pediátrica es el esquema heterólogo de dos dosis de SOBERANA®02 más una dosis de SOBERANA®PLUS, que combina ambas vacunas y obtiene así una mejor respuesta inmune en los individuos. Asimsimo, los estudios realizados en el país avalan que independientemente del esquema primario de inmunización que se haya recibido, tanto la vacuna Abdala, del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), como SOBERANA®PLUS, del Instituto Finlay de Vacunas (IFV) son intercambiables para su uso como dosis de refuerzo y pueden ser utilizadas con este propósito. Estudios similares con SOBERANA®01 y Mambisa, para su combinación como dosis de refuerzo con las vacunas Abdala y SOBERANA®02 se desarrollan en estos momentos, con resultados excelentes.
¿Una persona vacunada con los inmunógenos cubanos puede recibir otra vacuna anticovid como refuerzo?
Sí. De manera general se ha observado que la combinación de vacunas induce una respuesta inmunitaria más amplia para cubrir las nuevas variantes de SARS-CoV-2 que están surgiendo. Científicos cubanos han estudiado cómo se comporta la combinación de vacunas anticovid cubanas con otras existentes en el mundo. Las evidencias de efecto booster que se han obtenido han sido satisfactorias.
¿Cada qué tiempo debe recibirse el refuerzo anticovid?
Una dosis de refuerzo es aquella adicional que se administra a una población vacunada que ha completado una serie de vacunación primaria (tres dosis de la vacuna contra la COVID-19 en el caso de Cuba) cuando, con el tiempo, la inmunidad y la protección clínica han caído por debajo de un índice que se considera suficiente en esa población. La protección que confieren las vacunas contra la COVID-19 puede disminuir con el tiempo. Los datos demuestran que la eficacia disminuye más o menos de 4 a 6 meses después de la primera tanda de vacunación. Una dosis de refuerzo aumentaría su protección contra la enfermedad grave. Los resultados de estudios en sujetos inmunizados que tienen entre seis y cinco meses de haber recibido la última dosis del esquema—tanto con Abdala como con SOBERANA®— evidencian que todavía persisten niveles importantes de anticuerpos en estas personas Teniendo en cuenta estos resultados obtenidos, se decide iniciar la aplicación de la dosis de refuerzo a partir de los seis meses de la última. El objetivo de la dosis de refuerzo es reestimular a los linfocitos b productores de anticuerpos y dado que existe una memoria inmunológica deben producir niveles de anticuerpo que deben superar los obtenidos con la primovacunación. Tanto la vacuna SOBERANA®PLUS como el candidato vacunal SOBERANA®01 han demostrado racionalidad para ser empleadas como booster, solo que la primera ya tiene autorizo de uso en emergencia y la otra está cerrando sus estudios para hacer la solicitud a la agencia reguladora.

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